SMART WORKING

En un mundo en el que todo se vuelve inteligente (teléfonos, vehículos, etc.) surge un modelo de trabajo que se sirve de las nuevas tecnologías, el “Smart Working”. En este artículo comentaremos sus fundamentos, ventajas y desventajas, con lo que podremos analizar si nuestra organización cuenta con los elementos de gestión necesarios para su implementación.


Hace algunos años William Reddin comento en su libro efectividad gerencial, que existían tres tipos de colaboradores: los que trabajan con efectividad aparente, los que lo hacen con efectividad personal y los que se desempeñan con efectividad gerencial.

Sin embargo hace una gran diferencia el trabajar duro (tiempo en el centro de trabajo) contra lo que es trabajar inteligentemente, ya que este último concepto se refiere a que cada actividad que realizamos nos conduce a los resultados esperados.


¿Qué caracteriza a una persona que trabaja inteligentemente?

  • Tiene clara la razón de ser de su función, dentro del contexto organizacional.

  • Entiende a la organización como un sistema.

  • Cuenta con objetivos convertidos en planes y lleva a cabo procesos para su protección.

  • Maneja una agenda de trabajo y establece prioridades.

  • Cuenta con indicadores, lleva a cabo una revisión periodica de procesos y los mejora continuamente.

  • Si tiene un equipo de trabajo a su cargo influye y logra el compromiso de sus colaboradores a través de una visión compartida, los capacita, desarrolla y motiva.

  • Cuenta con los conocimientos y capacidades organizativas suficientes para alcanzar los objetivos.

  • Cumple o supera los resultados que requiere su puesto.

A este concepto de trabajar inteligentemente, hoy en día hay que añadirle la utilización de las tecnologías de la información, y es de ahí de donde surge el nuevo concepto de Smart Working, sí ahora todo es “inteligente”: teléfonos, vehículos, etc. y este modelo de trabajo está íntimamente relacionado con el concepto de teleworking.

El Smart Working es un modelo de trabajo que se apoya en las nuevas tecnologías y en el desarrollo de las tecnologías existentes para mejorar tanto el rendimiento como la satisfacción que se obtiene del empleo, aunque considero que siempre hay que tener en cuenta el desarrollo de las competencias básicas, que no sólo permita mejorar los resultados sino que consigan personal más comprometido con el medioambiente y reporte más y mejores beneficios económicos y sociales.

Aunque se trata de un concepto muy amplio, tiene tres ideas clave:

  • Una forma de trabajar más provechosa (en muchos sentidos, no sólo el económico).

  • El uso de tecnología para llevarla a cabo.

  • Compromiso, confianza y competencias.


Este modelo, convierte al colaborador en un recurso de la empresa totalmente autónomo que gestiona su propio tiempo y lugar de trabajo, cuya vinculación con la organización se limita a la consecución de los objetivos finales.


Para poder llevar a cabo un modelo de Smart Working efectivo, es necesario que la empresa, sus directivos y empleados estén totalmente sensibilizados con el uso de las nuevas tecnologías y el nuevo rol del colaborador, como una persona prácticamente independiente a la compañía.

Para poder dotar al empleado de esta autonomía, es muy importante el trabajo del área de RRHH, a la hora de que la contratación de un nuevo empleado, que ya no debe estar vinculada solamente a su formación y experiencia, sino también tiene que tener los conocimientos y capacidades organizativas suficiente para alcanzar los objetivos fuera del espacio laboral.

El Smart Working ofrece ventajas y desventajas tanto para el trabajador como para la empresa, mismas que comentaremos en la parte 2 de este blog.


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