EL TRABAJO Y LAS RESPONSABILIDADES DEL LÍDER.



Uno de los temas más controversiales que se presenta en todo tipo de organizaciones, es precisamente el relacionado con lo que se espera de una persona como líder, independientemente del nivel jerárquico que ésta ocupe dentro de la empresa.


Dentro de un intento por simplificar los elementos de los que se compone el trabajo de un jefe (a quien por su nuevo rol organizacional llamaremos líder-coach) y para llegar a definir cuáles son sus responsabilidades, podemos decir que Éstas se manifiestan a través de:


Traducir la estrategia del negocio en acciones operativas, consiguiendo los requerimientos de los resultados a su cargo, en un período de tiempo generalmente reducido y logrando que su contribución se exprese mediante áreas de efectividad, crecimiento, innovación y rentabilidad.


Ahora bien, sea cual fuere el nivel de mando del que hablemos, este tiene varios deberes que cumplir. Aunque no pretendemos realizar un análisis detallado de la función de un líder-coach, en forma general se presentan los elementos que constituyen estos deberes, separados en cuatro grandes áreas:


1.- Liderazgo y administración de la organización: definido como el trabajo que debe realizar quien es líder formal de un equipo de trabajo, a través del cual debe lograr los objetivos de una unidad y sobre el cual requiere aplicar toda su capacidad de directivo.


2.- Desarrollo de sus colaboradores: es el trabajo del líder que implica la creación, desarrollo y coordinación de un equipo humano con necesidades propias, todas las cuales son importantes para su trabajo y para su vida.


3.- Resultados: incluye todo lo que debe conocer y hacer (conocimientos técnicos) quien es responsable de los resultados que se alcancen en una función específica de la empresa.


4.- Desarrollo y crecimiento de sí mismo: se refiere a ser un profesional de su negocio, lo conoce a fondo, es especialista, se actualiza, conoce el mercado, a la competencia, tiene una visión de futuro, busca nuevas formas de mejorar su desempeño y su crecimiento como persona.


CULTURA DE LIDERAZGO.


Es lo que los niveles de mando hacen y el cómo inspiran al resto de la organización a seguirlos hacia los objetivos. Es el apoyo de los líderes-coaches hacia su personal. Es ayudar a sus colaboradores a integrar en su trabajo cada uno de los objetivos comprometidos, es la forma en que los motivan, es la forma en que comparten con ellos la información del negocio, para que la utilicen en la exploración de mejoras posteriores.

La clave al dirigir, motivar e inspirar a los colaboradores hacia el logro de los objetivos, radica en la flexibilidad del estilo de dirección de los niveles de mando, el cual no se adquiere en forma automática por el hecho de alcanzar un nombramiento de supervisión, gerente o director. Situación que si se descuida puede originar que cada jefe dirija el área a su cargo como mejor lo crea, olvidándose de los valores traducidos en el código de conducta e inclusive de la misión de la empresa.


EL ENFOQUE DE LIDERAZGO.


Si existe una mejor forma de medir la grandeza de una persona que por sus logros, debe ser por su entrega al servicio de los demás.

Una de las principales características del líder de nuestros tiempos es la de actuar como agentes de cambio y como una persona dispuesta a prestar un servicio de liderazgo, es decir actuar como uno que “sirve” a sus colaboradores a cualquier nivel de la organización, y es de hecho esta última idea que ha sido extraída de las enseñanzas entre otros de Robert K. Greenleaf, la que se considera clave para el éxito, ya que éste concepto del líder como servidor ha tenido gran influencia en las organizaciones. De acuerdo a Peter Druker “el líder del pasado era una persona que sabía dar órdenes. El líder es una persona que sabe cómo preguntar” [2]


EL COACHING.


Al Coaching se le considera como un enfoque moderno de Liderazgo, ya que ayuda a que cada colaborador trace su propia ruta para conseguir sus objetivos personales y los de la organización. Se trata de un proceso estratégico que agrega valor a las personas y empresas que lo aplican.

Con la implantación de una cultura donde el Coaching y la retroalimentación forman parte del día a día se establecen y desarrollan relaciones de trabajo saludables al hacer que afloren los problemas, se afronten, se solucionen y se les dé seguimiento, todo dentro de un esquema de aprendizaje. Constituye un proceso en el que las personas se desarrollan y se eliminan los obstáculos para el logro de los resultados.

El Coaching constituye un impulso para el cambio organizacional. En él se brinda a las personas la oportunidad de conocer cómo se les percibe, y así alinear su propio comportamiento con los valores y visión de la organización, lográndose un impacto real colaborando de esta manera construir organizaciones saludables de arriba a abajo y de abajo a arriba.

El resultado de utilizar el Coaching, es el de poder contar con personal motivado y productivo listo para aceptar retos y tomar iniciativas.


“LA ELECCIÓN ES SUYA.”


En nuestra experiencia, un Líder-Coach eficaz es optimista por naturaleza, está convencido que la gente tiene más potencial del que está demostrando, que quiere hacer las cosas bien, y crecer profesionalmente. Su papel es ayudarles a desarrollar sus habilidades y obtener el conocimiento que necesitan para incrementar su potencial y mejorar su desempeño. Los buenos Líderes-Coaches son estudiosos del arte de ayudar a los demás a descubrir, desarrollar y romper barreras para realizar ese potencial.


El Establecimiento de una cultura sostenible de alto rendimiento representa una nueva filosofía para el desarrollo de la gente al mismo tiempo que se superan las expectativas en cuanto al logro de los resultados esperados por la organización.


[1] Hersey Paul y Blanchard Ken H. Estilo Eficaz de Dirigir. IDH Ediciones. México, 1969.


[2] The Leader of the Future: Hesselbein, Goldsmith and Beckhard, Editors. Jossey-Bass, 1996



Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.